miércoles, 18 de junio de 2014

La tutoría como espacio de aprendizaje...

     Uno de los principios que forman la base de la filosofía de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, es el de la educación centrada en la formación del estudiante, que consiste en que cualquier acción que se lleve a cabo dentro de la institución tiene como propósitos principales promover el aprendizaje y propiciar que el estudiante aprenda a aprender, dado que la preparación profesional no se agota con la formación universitaria, sino que continúa a lo largo de toda la vida - y más aún en esta llamada "era de la información" - a partir de los propios intereses laborales y profesionales, así como de la especialización que se ha decidido construir, sin tener ya a un/a profesor/a que determine qué debe ser revisado y para qué a lo largo de un curso.

     Aunado al principio descrito en el párrafo anterior, encontramos otros dos:

   El de la educación crítica, científica y humanística, para lo cual se vuelve necesario que lo/as estudiantes desarrollen habilidades que vayan más allá del razonamiento lógico necesario para "hacer ciencia", hacia no dar por sentado ni tener una fe ciega en planteamientos realizados por otros, con el fin de ponerlos a prueba y contrastarlos con la realidad en que viven (pensamiento crítico), así como generar nuevas ideas, tanto como nuevas propuestas de acción para hacer frente a diversas problemáticas en diferentes contextos (pensamiento creativo y manejo de problemas y conflictos) que beneficien a otros, ya sean estos sujetos individuales o colectivos, partiendo del reconocimiento de sus realidades, de la identificación de sus necesidades y de la reflexión conjunta (empatía y comunicación asertiva), dando como resultado una forma de pensar y actuar ética no sólo en el ámbito profesional, sino, sobre todo, en el humano.

     El otro principio fundamental es el de la flexibilidad que se refiere a la "facilidad que se les da a los/as estudiantes de la UACM para estructurar sus propios planes semestrales, determinar las materias que le interesan y decidir cuántas pueden cursar de acuerdo con sus tiempos disponibles y su preparación académica. Esto abre la posibilidad de cursar cualquier materia que la universidad ofrece [aunque no corresponda al plan de estudios de la licenciatura/ingeniería en el que el/la estudiante se encuentra inscrito/a], realizar una trayectoria académica no necesariamente lineal, y tomarse el tiempo que requiera para completarla"(1) a partir de sus propias posibilidades (espaciotemporales, materiales, etc.) y recursos; es decir que este principio hace referencia a la autonomía en el aprendizaje, para lo cual se vuelve necesario desarrollar ciertas habilidades que le permitirán al/a estudiante alcanzar los propósitos de formación universitaria (y, posteriormente, profesionales) que se ha planteado. 

   La autonomía requiere, entre otras cuestiones, que el/la estudiante conozca cuáles son sus fortalezas, oportunidades, recursos, actitudes y hábitos (autoconocimiento), para diseñar y llevar a cabo planes de trabajo académicos y estrategias que le facilitarán alcanzar sus propósitos a corto, mediano y largo plazo y así decidir qué acciones realizará para su aprendizaje (toma de decisiones); asimismo requiere aprender a manejar las tensiones y el estrés que le generarán diversas situaciones a las que se enfrentará a lo largo de su formación académica (exámenes, elaboración de trabajos, periodos de certificación, elaboración y presentación de trabajo terminal, etc.) y a relacionarse con otros (relaciones interpersonales) con el fin de construir conocimientos en colectivo, ya sea porque es necesario para elaborar un trabajo en equipo, o bien para apoyarse mutuamente con sus pares para aclarar dudas sobre algún curso, por ejemplo, situándolo en experiencias que algunas veces generan una serie de emociones que es importante aprender a manejar (manejo de emociones y sentimientos) con el fin de comunicarse asertivamente, manejar problemas y conflictos, negociar y llegar a acuerdos con los otros, incluso con sus profesores.

"En tanto que la autonomía implica la capacidad del estudiante para tomar decisiones y hacerse responsable de sus acciones, un propósito fundamental de la tutoría es que, al formarse como estudiante, el tutorado haga elecciones que efectivamente favorezcan la realización de sus metas y, por lo mismo, se haga cargo de estudiar con otros y por su cuenta, porque le interesa lo que estudia y lo realiza por gusto, pero también legítimamente, porque lo asume como necesario y lo considera su responsabilidad. En la medida en que genera procesos de razonamiento a partir del reconocimiento de intereses, situaciones, datos y hechos, la tutoría favorece la ampliación de la conciencia que conduce a tomar decisiones con responsabilidad, siendo la conciencia y la responsabilidad condiciones ineludibles de la autonomía. En consecuencia, cuando el estudiante toma decisiones con conocimiento de causa, cuando se hace responsable de lo que ha decidido, cuando reconoce que tanto las acciones que emprende como las que no, constituyen decisiones propias cuyos efectos recaen en sí mismo y a veces en otros, está en capacidad de tomar decisiones autónomas porque adquiere conciencia de las consecuencias e implicaciones de sus actos; está, en suma, construyendo la autonomía que requiere para conducir sus estudios y su vida". (2)

     Como puede observarse, los principios aquí descritos muestran una dinámica compleja dentro de la institución educativa, pues la sitúa como un espacio que va más allá de la transmisión de información y conocimientos, volviéndose una especie de laboratorio en el que todos (profesores, estudiantes y demás miembros de la comunidad universitaria) se transforman mutuamente en su convivencia diaria a partir de las relaciones cotidianas sí para construir conocimientos relacionados con las diversas disciplinas que conforman la oferta académica de la universidad, pero también para desarrollar habilidades humanas que trascienden el ámbito científico disciplinar.

     En concordancia con los principios enumerados anteriormente, la UACM cuenta con tres ámbitos de aprendizaje: el aula, las asesorías y la tutoría, que ofrecen diversos tipos de atención (grupal y personalizada) y "cuyos procesos se interrelacionan, se potencian mutuamente, favorecen el trabajo autónomo del estudiante y dan consistencia a su formación". (3) De los tres, sólo desarrollaré el referente a la tutoría por ser el centro de interés de este blog.

    La tutoría es un proceso de acompañamiento académico personalizado que se da dentro de la universidad entre un/a estudiante y un/a profesor/a de la misma que le ha sido asignado como tutor/a a partir del perfil común entre ambos. Desde su ingreso a la universidad, durante las primeras semanas del semestre del programa de integración, los encargados del área de tutorías de cada plantel distribuyen a los/as estudiantes de nuevo ingreso con los diferentes profesores/as de las distintas academias que colaboran en él y, desde ese momento, se convierten en "sus tutorados/as". Ese primer semestre es el más activo en cuanto a la tarea tutorial, pues es cuando apenas tutor/a y tutorado/a se comienzan a conocer, para, en los siguientes ciclos, ir disminuyendo gradualmente sus encuentros en proporción inversa al desarrollo de autonomía en el estudiante (a mayor autonomía del estudiante, menor periodicidad en los encuentros con su tutor/a).

     Cada profesor/a ha construido un estilo diferente de ser tutor/a, por lo que también cada tutor/a ha diseñado su propio programa, aunque, de manera general, la institución recomienda algunos puntos a tratar a lo largo de cada semestre:

*Primer encuentro: Se propone llevarlo a cabo al inicio del semestre con el fin de diseñar el plan de trabajo semestral con el/la tutorado/a y establecer un cronograma de actividades.

*Segundo encuentro: El propósito es revisar las actividades que ha realizado (o no) del cronograma de actividades realizado al inicio del semestre, con el fin de ajustarlo a las dificultades que ha ido enfrentando el estudiante.

*Tercer encuentro: En esta sesión se propone dar seguimiento al trabajo realizado para cada curso, así como reajustar plan de trabajo, propósitos, estrategias y compromisos.

*Cuarto encuentro: Se propone que se lleve a cabo una semana antes de la inscripción a certificación y tiene como propósito tomar decisiones en torno a cuáles materias inscribir o no, a partir del trabajo y desempeño académico realizado por el estudiante en las semanas previas.

*Quinto encuentro: Previo a las reinscripciones, con el fin de reflexionar sobre el proceso de aprendizaje en el semestre anterior y, así, decidir la ruta curricular a seguir para el siguiente ciclo.

     Como mencioné, el esquema anterior es una base general sobre la cual los/as tutores/as han diseñado sus propios programas, por lo que encontramos una gran diversidad de estilos tutoriales que, sin embargo, tienen en común el sentido que la UACM le ha dado a la tutoría, a saber:

¬ Como un espacio de aprendizaje y mediación que sirve para "contribuir a detonar procesos que le ayuden [al estudiante] a valorar sus propias metas y fortalecer su responsabilidad; propiciar que desarrolle las herramientas que requiere para construir nuevos conocimientos y que por tanto le permiten asumir sus compromisos, sobre todo frente a sí mismo y sus propósitos formativos; orientarlo para que reconozca y ponga en práctica sus mejores recursos para aprender, para que desarrolle buenos hábitos y estrategias de estudio, para reconozca sus propias condiciones en distintos momentos de su trayectoria, para que atienda las recomendaciones que le permitan perseverar en su trabajo académico, y para que busque las ayudas que requiera para superar dificultades y rezagos de aprendizaje."(4)

¬ Como la misión del/a tutor/a de "acompañar al estudiante en su trayectoria académica, ayudarlo a reconocer sus necesidades, desarrollar sus habilidades y activar su potencial, de modo que pueda realizar con éxito sus estudios universitarios. se trata de un proceso en el que el estudiante idealmente aprende a superar problemas, se compromete con su propia formación y desarrolla autonomía". (5)

¬ "Lo que caracteriza a la tutoría es que constituye el único espacio donde estudiante y tutor cuentan con elementos para considerar la situación general del tutorado, en cuanto a su estudio y sus aprendizajes, tanto en el conjunto de materias que cursa en un momento dado, como en su trayectoria a lo largo de los sucesivos semestres. Por lo mismo, la tutoría es el ámbito ideal para reconocer los factores que más le ayudan o más le dificultan sus estudios, en tanto que allí se trabaja sobre sus avances y rezagos, los tiempos reales de su participación en clases y de estudio sin docente, sus hábitos y estrategias, sus intereses académicos y las situaciones personales que favorecen o dificultan el que alcance sus metas". (6)

     De todo lo anterior, se puede concluir por tanto que la tutoría en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México es un proceso complejo de acompañamiento académico personalizado, cuyo propósito principal es facilitar que el estudiante construya su autonomía a partir de la identificación de sus recursos y oportunidades, así como del desarrollo de diversas habilidades.

     Por último, de acuerdo con las clasificaciones que desarrollé en el apartado "¿Qué es la tutoría?" de este blog, la tutoría en la UACM tendría como propósito brindar acompañamiento en toda la trayectoria académica del estudiante y correspondería al tipo "Indispensable general sin créditos". Hasta ahora, la forma en que generalmente se ha llevado a cabo el proceso tutorial en la universidad ha sido básicamente a través de sesiones individuales; sin embargo, en el programa que presento a través de este blog se propone el trabajo en sesiones grupales también.
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1. Documento de Apoyo Académico.  El proyecto educativo de la UACM. UACM, México, 2007. p. 19
2. Íbidem. p. 69
3. Íbidem. p. 18
4. Documento de Apoyo Académico.  El proyecto educativo de la UACM. Versión para estudiantes. UACM, México, 2010. p.28
5. Documento de Apoyo Académico.  El proyecto educativo de la UACM. UACM, México, 2007. p. 22
6. Íbidem. p. 63